bajás a la calle
mirás al horizonte
y como si tuvieras los ojos imantados
esperás que aparezca por eso
girás la muñeca y puteás
casi echandole la culpa al reloj
quince, veinte, treinta minutos
y las conjeturas son cada vez más extrañas
¿quién te manda ser tan puntual?
"te comunicaste con el 15-6..."
la ansiedad crece
pero muta
se te nota en la cara
y a esta hora, sería mejor que ya no venga.
miércoles, 7 de abril de 2010
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
