viernes, 14 de noviembre de 2008

Excomunión

El más bondadoso
ese que aun conserva sangre en la frente y su corona de espinas
el dios de la sumisión
me cerró las puertas.


A veces me apena oírte rezar en la oscuridad
tercerizando miedos
ebrio de tu propio delirio
preso de tu libertad acorcetada:
reprimir el deseo
obtener el perdón de quien no fue dañado


por mi culpa
por mi culpa


por mi gran culpa


(mi pecado
intentar ser feliz sin dañar a nadie.)

2 comentarios:

MARAIA BLACKE dijo...

Hola Palabras...Me gusta mucho como has tercerizado la religion en este poema...Realmente me gusta mucho!

charlotte dijo...

"reprimir el deseo" eso nunca!, sería undirce en la más cruel oscuridad.
Un beso grande Palabras!