jueves, 17 de diciembre de 2009

Movimiento lento

monotonía de percusión hipnótica

anulando los sentidos.



Los tambores no callan

mantienen su atosigante ritmo

todos parecen estar poseídos

las pulsiones, ahora, son instinto

deseo incontrolable.




Falta, apenas una chispa

para que todo

termine en un desastre.






Una mujer, que presumo sorda, se mantiene indiferente.

4 comentarios:

Marina dijo...

Genial el final, si, a veces un segundo fatídico puede cambiar a toda la historia. Un abrazo.

MentesSueltas dijo...

En estos días, siempre pedimos y prometemos... pues entonces que cada deseo sea una flor, cada dolor una estrella y cada lágrima una sonrisa.

Mis mejores deseos de armonía y paz interior.

MentesSueltas

charlotte dijo...

Cómo puede ser que no te escuche???, esto es precioso Palabras, me ha encantado!

Felipe Sérvulo dijo...

Te deseo una año 10.
Abrazos.